¿QUÉ PASA SI ME DESPIDEN?


Hoy me gustaría hablaros de las diferentes circunstancias que pueden darse cuando te despiden.

Si te entregan la carta de despido y te reconocen que el despido es improcedente y además te pagan la indemnización que te corresponde, entonces el único problema que tienes es que has perdido el trabajo.

Pero si te despiden verbalmente, o te dicen que tu contrato se ha terminado o que hay un despido objetivo, tienes que estar alerta y contar con un abogado, “y si es bueno, mejor”.

 

Es muy importante que cuentes con un abogado laboralista que te explique lo que puede pasar en alguna de estas circunstancias.

 

Yo voy a intentar explicarlo de forma sencilla, coloquial y “sin términos jurídicos” para que todo quede “muy clarito”.

 

Muchas veces las empresas lo que hacen es coaccionar al trabajador para que se vaya. Así se ahorran la indemnización.

 

El empresario empieza dándole órdenes al trabajador, que éste no tendría que cumplir: como obligarle a hacer una jornada más amplia, desplazarse a otra localidad cuando finaliza la jornada, obligarle a trabajar en lugar diferente del centro de trabajo como la casa del empresario o la finca del empresario, etc…

Cuando el trabajador hace todo lo que dice el empresario y “aguanta” en el puesto de trabajo el empresario opta por hablar al trabajador de forma despectiva, insultándolo o anulándolo, de forma que se sienta inútil o agobiado y quiera irse (normalmente esto se define como “mobbing”).

 

En otras ocasiones el empresario deja de darle tareas al trabajador para que se aburra y se vaya (esto también es “mobbing”).

 

Estas estrategias son muy utilizadas por algunas empresas. En estos momentos  es cuando el trabajador tiene que tener a su lado un abogado, (y si es bueno mejor) que le diga cómo ir actuando, y sobre todo que le apoye para no abandonar el puesto de trabajo, que es lo que el empresario quiere.

 

En otras ocasiones, el empresario, sobre todo en la construcción, entrega al trabajador una carta por terminación de contrato (al haber terminado los trabajos de su especialidad), mientras que en la obra siguen sus compañeros haciendo el mismo trabajo para el que él fue contratado. En estos casos se produce un despido improcedente y no una terminación de contrato.

 


Y cuando la empresa te dice que te van a hacer un despido objetivo hay que “levantar las orejas” porque muchas veces esto significa: “No te voy a pagar la indemnización que te corresponde sino 20 días por año y eso si consigues demostrar que la empresa (que suele ser una S.L. = Sociedad Limitada) tiene algo a su nombre.

 

En todas estas ocasiones es conveniente acudir a un especialista en derecho laboral, un abogado laboralista que te explique todo lo que puede suceder, el tiempo que puede durar el pleito si denuncias, la cantidad que podrías obtener y lo que te podría costar.

 

 

Pero esto siempre es más barato y da mejor resultado que si aguantas y te callas o si consientes que pisoteen tus derechos como le ocurre a muchos trabajadores que tienen miedo de exigir sus derechos.


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